Mundo Originario

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Múltiples culturas rinden culto a la Naturaleza. Desde la Selva, hasta las Montañas, todos rinden su devoción a Madre Tierra.

 

Testimonio Ceremonia de Ayahuasca por Rodrigo Martinez

27 de Mayo de 2011 – Platica del Miércoles anterior a la Ceremonia

        Cuando fui a la platica del miércoles y empecé a escuchar a Jorge (organizador de los grupos para la ceremonia de ayahuasca, el también apoya durante toda la ceremonia) creía que entendía como iba a ser todo. Lo veía hablar y entendía de donde viene. Desde el lugar que hablaba. Me recuerda a mí. A estas ganas de ayudar a los demás. De poder abrirles tantito para que vean la luz. Que vean una ráfaga de luz. Del amor del Universo. Creo que eso es lo que hace Jorge. Finalmente también hablo Wagner, el chaman. Puedes ver al instante que tiene un gran corazón. Tiene el espíritu de un guerrero de luz. Esta profundamente conectado con su lado del no-conocimiento. Los budistas le dicen no more learning. Habla con tal sencillez, con tal precisión. Con un amor profundamente abierto. Profundamente llenador. Cuando dijo que el tomaba ayahuasca 2 veces a la semana. Cuando dice que ha hecho rondas de 15 días de ceremonias sin parar con su padre. Para mi es impresionante. Es realmente alucinante. Imagina esa intensidad. En el momento de la plática no podía ver esto realmente. Tenía mis aires de grandeza. Los cuales vienen de una inseguridad. Quizás nunca se vayan.

        Después de escucharlo en la plática. Meditamos un tiempo mientras el tocaba los instrumentos. Realmente con una profunda delicadeza. Con tranquilidad. Con conexión. Con amor. Con gratitud. Me encanto. Salí tranquilo.

La Ceremonia

Llegue a tiempo. Me sentía nervioso, pero me trataba de tranquilizar con la idea de que ya había tomado una sustancia psicodélica antes. Me tranquiliza el descubrir nuevos horizontes para ser más beneficioso para los seres sintientes. Eso me tranquiliza.

        Sentarme y ver a los demás fue interesante. Estoy teniendo por los nervios la necesidad de platicar y reírme constantemente. Me siento y realmente pienso que de qué me preocupo ahora, si lo que sea va a ser. Me digo eso porque por debajo existe una preocupación real y uso ese pensamiento para pretender calmarme.
        Hay toda una preparación por parte de Wagner y también llega Jorge. Me da mucha paz verlo. Me da mucha tranquilidad. Tiene gracia y sensibilidad. Ligero pero a la vez poderoso y valiente. Conoce su centro, su alma, su SER. Silvia no se que sea de el, es la que organiza también el grupo juntos. Creo que es su pareja. También ella es muy dulce. Muy abierta y genuina. Nos sentamos y Jorge nos explica que puede pasar cualquier cosa. Que estemos abiertos a la experiencia. Que no peleemos sino que fluyamos. Que sepamos que va a terminar. En ese momento Wagner dice: “Bueno, empezamos”.
        Primero le da a Jorge y lo veo con curiosidad. ¿A que sabrá? La tomo después del yo y me siento. Inmediatamente me dan ganas de vomitar mas no vomito. Me siento y pienso ahora si.
        Me siento relajado y cómodo. Empiezo a sentir poco a poco el impacto y siento mi alma. Mi luz muy tenuemente. Ahora me doy cuenta que tenia la expectativa de que iba a ser un viaje únicamente angelical. Que solamente iba a volar.
       De un momento para otro estoy en una tormenta. Una tormenta que corría por todo mi cuerpo. Estaba en la tormenta. Yo era la tormenta. Me sentía fatal. El cuerpo frío, luego calor. Sentía como si se me estuviera bajando la presión. Taquicardia. Me empiezo a preocupar si tendrá que ver con mi dieta alimenticia aquí. Pienso y me doy cuenta que he estado comiendo dentro de todo sano. Era una mezcla de ego y una profunda preocupación por mi cuerpo. Sentía como corría la grasa de las bolas de papa por mis venas. Sentía la toxicidad de la comida rápida. Pensé “así te has de sentir cuando te vas a morir”. Solo y nadie realmente entiende lo que estas viviendo. Sentía que Jorge no entendía la terrible sensación que estaba sintiendo. Pensé: -él cree que estoy teniendo un viaje como los que el ha tenido y no es así yo realmente me estoy muriendo-. Después se acerco, le di la mano y le dije: -Me duele. Me siento mal, me duele-. Y el me dijo: -Te esta purificando la planta. Déjala que te purifique-. Así que lo deje eso. Salían pequeños gritos de mi profundidad. Gritos de dolor, luego unas pequeñas lagrimas. Era una forma de llorar distinta. Como profundamente triste. Una tristeza muy profunda. Tristeza de sentirme solo. Me movía adelante y hacia atrás con fuerza y rapidez. En posición de loto, como una mecedora. Eso me daba estabilidad. Qué profunda ansiedad en mi interior! Escondida entre mi panza mi corazón. Veía todo esta carga de cosas que traigo de un lado a otro. Mi imagen de la experiencia del monasterio. Mi juicio hacia la gente. El presentarme como un ser humano fuerte, poderoso para poder inspirar a los demás. Lo hago pero puedo ver constantemente es mas una carga que una cosa genuina de comunión con mi misión, con mis valores. Pensé en todo el tiempo que llevo fuera de casa, ya casi un año y medio. Sentí un profundo abandono. Una profunda soledad. Desubicación de cuales son mis raíces. Por qué estoy sintiéndome tan solo?. Por qué quiero estar solo?. Por el miedo al dolor de saber que van a morir mis familiares, mi gente, Yo. Y ahí sentí que iba a morir. Sentía que nada importaba. Todos mis planes tan efímeros en esto momento de ver la muerte de frente. Me voy a morir, pensé. Y a nadie le importa. Luego pensé Jorge esta aquí. Cuidándome. Cuidándonos. Me acorde de mi actitud egoísta al llegar a la ceremonia. Pensando que iba a ser un viaje yo solo, sin la necesidad de la ayuda de nadie. Me dio pena el ver ese gran juicio. Sintiéndome omnipotente, siendo arrogante. Sentí una profunda humildad.
        Pensé en el Abi: “así se debe de sentir ya que esta la calaca mas cerca que lejos”. Pensé, realmente no lo entiendo y solamente hago que lo entiendo. Pero no soy empático con el. En ese momento siento una profunda empatia con el. Comparto su miedo a la muerte.
Empiezan algunos a como vomitar e inmediatamente siento necesidad de vomitar. Siento como un tengo asco. No solo de la comida. Es un asco como de toda la resistencia que tengo. Toda la situación global. El ver como nos hemos convertido. Consumidores. Cosas. Recuerdo en ese momento la escena hablando con mis roomates del depto. Hablando de cosas triviales. Cada uno sintiéndose especial. Pero desconectados. Sin comunión. Siento asco. Sentía como de adentro hacia fuera la abuelita quería hacer que saliera todo ese asco de todas esas cosas. Pero sentía algo atorado. No salía. Solo sentía. Empecé a toser con mucha fuerza. Tosidos desde adentro de lo profundo de mi alma. Me relajaba toser con esa fuerza. Me daba alivio. Me quede sentado de loto con la cabeza adentro de la cubeta descansado. Me relaje y me acosté. En ese momento sentí que venia todo el vomito. Rápido pongo mi cabeza en la cubeta y salio. Salio todo. Como una cascada. Dos o tres veces. Pero sentía como salía todo. Toda la comida, todas las cargas, todo ese peso que cargue por años. Años de cargar con deberes salían. Años de cargar con culpa salían. Años de enojo por falta de amor salían. Años de tristeza por no abrir mi corazón salía. La abuelita me estaba limpiando. Pidiéndome que suelte. “Te esta matando, suéltalo ya”. Eso hice. Lo solté todo por completo. Todo de todo. Y en ese instante vi. la Luz. Sentía la mas profunda dice. “Llegue a casa” pensé. De ahí en adelante fui luz y amor durante toda la ceremonia. Me acosté y jamás me había sentido tan cómodo de ser yo. Sentí alegría. Lloraba de alegría. Gracias madre tierra, gracias dios, gracias sol, gracias luna, gracias agua. Sentía el amor de la madre tierra cobijándome. Sentía también su tristeza. Su lamento. Su compasión por nosotros. Esta triste pensé. Esta triste de que sus propios hijos la están matando. Y me decía que ame. Me dijo ella y la Luz que mi propósito es amar. Pararme por el amor. Amarme a mí. Y ahí me di cuenta que amar es recibir amor. Me puse a la tarea de dar amor y olvide recibir amor. De mí y de los demás. Que egoísta he sido al no dejarme ser amado, pensé. Y pensé algo que dijo Ken wilber: “todo es fácil si aceptamos TODO lo que somos, la parte desagradable y la parte agradable, el bien y el mal. Todo se vuelve mas ligero y sencillo”. Y lo entendí. “Ken Wilber lo sabe”, Pensé. Por eso esta a la cabeza del movimiento integral. El lo sabe y lo comparte yo no lo escucho. No podemos escucharlo. Pero ahora si lo escucho. Aceptación, aceptación, aceptación. Acéptate como eres Ro. Acepta todo lo que eres. Así que decidí aceptarme como soy. Aceptar mi experiencia.
Siento los cantos de Wagner. Tiene una voz de guerrero. Poderoso, clara, directa. Pasó a paso. Te lleva a ver a la abuelita como la medicina. Dar gracias a ella. Me lleva por las nubes y los aires como un águila dorada. Con plumas doradas. Volando con orgullo y apertura. Te lleva a amar a la madre tierra. Te lleva a respirar y a través de eso encontrar la paz. Abrirte a la luz y a la paz.
La mujer canta. Siento su feminidad. Que diferencia a Wagner. El es directo, a un punto. Ella danzaba con su voz. Su voz danza en la habitación. Era como ver bailar. Hermosos.
Llega Jorge y me pregunta como estoy, le digo que bien, le doy las gracias por estar ahí.
Después Wagner cambia de instrumento. Este hace un sonido angelical. Me dejo llevar y me siento en una nube. Estoy en casa. Siento comodidad de ser yo. De tener este cuerpo. Me pongo a pensar en lo importante que es alimentarme adecuadamente. Pienso en comer alimentos saludables. Me viene Wagner e imagino la conexión que el tiene con la madre tierra. Pienso que vive en la selva amazónica y hoy esta en la ciudad. Recuerdo que digo el miércoles que en la ciudad no hay casi nada con vida. Todo lo que nos rodea no tiene vida. Edificios, calles, etc. Al decir eso se ve su dolor. Pienso y siento el gran amor que siente por la gente. Siento su distancia que debe sentir de no estar en la selva amazónica. Su lugar de vida. Donde creció. Siento el gran amor que tiene por la gente. Pensar que va a distintas ciudades a guiar a la gente en sus viajes. Que amor! Pensar que le toco en esta vida ser un gran chaman. Que gran visión!!. Me siento orgulloso de poder ser guiado por el.
Pienso en mi familia. Los siento a cada uno de ellos. Veo las decisiones que me han llevado a estar lejos de ellos. Para qué me alejé?. Por qué no estoy con ellos aprovechándolos de cerca?.
Pero encuentro que es por buscar el desarrollo interior. Por ser un granito de arena en el cambio global. Por dejar un legado. Me duele darme cuenta todo lo que he tenido que sacrificar. Que gran sacrificio. Que gran guerrero de luz soy. Nunca lo había visto tan claramente. Ver con tal claridad las distintas decisiones que me han llevado a ser lo que hoy soy. Agradezco la oportunidad de ser ese granito de arena.
Pienso en Hillary, en mi amor por ella. En querer cuidarla para siempre. Pienso en mis hijos. Pienso en Franklin Covey. Y concluyo. Realmente estoy haciendo lo que quiero con mi vida!!. Me lleno de dicha de darme cuenta que estoy haciendo lo que realmente quiero. Aceptar, aceptar, aceptar. Eso es lo que sigue.
Se me acerca Wagner para concluir. Siento su presencia. Su amor me cobija. Su cuidado y su protección. Me siento seguro de que este aquí. Me pide que me siente. Me bendice y le pide a la abuelita que me sane. Que sane mi cuerpo, mi alma, mi mente. Le pide por favor sánalo. Su canto es espectacular. Puedo sentir como viene de lo mas profundo de su SER. Es un guerrero cuidador, un guerrero protector. Agradezco a nuestros antepasados por pasarle toda esta información a el. Con humo de tabaco cierra conmigo y me dice que ya esta. Le doy las gracias y se va con cada uno del grupo. Después de un tiempo me dormí.
Desperté tranquilo. Relajado. Muy sensible. Nos trajeron a la habitación algo de comida y te. Yo en silencio. No hablo nada. Todos hablan tranquilamente. Intercambiando.
Veo a Jorge y me dice que como estoy, que estuvo fuerte. Le hago cara de que si. Le comparto al grupo que sentí que realmente me iba a morir. Que por un momento vi a la muerte a los ojos. Sentí que me iba. Jorge esta feliz por eso. Dice que es una bendición. La verdad si lo creo cuando lo dice.
Termina y me voy a casa.

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