Mundo Originario

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Múltiples culturas rinden culto a la Naturaleza. Desde la Selva, hasta las Montañas, todos rinden su devoción a Madre Tierra.

 

Los misterios del chamanismo nunca se pueden revelar

Ritual chaman

Por Arthur Priymak

El chamán tal como lo ven los investigadores y el chamán real son dos personas totalmente diferentes. Los chamanes no han revelado nunca los misterios de la fe negra a extraños. Tampoco han expuesto nunca su nombre a nadie. Los chamanes no sólo son sanadores y orientadores espirituales. También son cronistas. Pravda.Ru aprendió mucho sobre los chamanes del etnógrafo yakuto Sergei Alekseev.

El camino al chamanismo puede llevar toda la vida. Antes, cada clan evenki solía tener sus propios chamanes. Nadie había formado nunca a un chamán: La iniciación tenía lugar por sí misma. Nadie sabía por qué ocurría. Personalmente, provengo del clan evenki de la Gente del Venado. Consideramos al gran venado blanco como nuestro ancestro. Recuerdo que cuando era chico solíamos pasar las noches junto a nuestras abuelas y abuelos. Que nuestro abuelo muchas veces llevaba a nuestro venado blanco a alguna parte. Pregunté a mi abuela qué hacía mi abuelo con él, pero sólo me pudo decir que no correspondía a una mujer saber eso. Había una línea divisoria entre las cosas que hacían los hombres y las mujeres. Las mujeres nunca hacían el trabajo de un hombre y viceversa.”

“¿Cómo es la perspectiva de los evenki?”

“Creemos que cada cosa en este mundo tiene su espíritu, su naturaleza. Su aura, su campo biológico. Por ejemplo, tú y yo usamos anteojos. Nuestros anteojos tienen sus propias auras. Si me pusiera los tuyos, estaría viendo el mundo con un par de ojos diferente. Eres tú quien ha traído estos anteojos, por lo que han absorbido tu aura y tu biocampo. Mis anteojos tienen los míos. Nunca pasamos las cosas de una generación a otra. Por ejemplo, yo tengo un cuchillo de caza, pero no se lo daré a mi hijo, porque él tiene que tener el suyo. Mi cuchillo es solamente mío. Cuando muera, pondrán mis cosas a mi lado.”

“¿Cómo crían a sus hijos?”

“Todas las personas nacen libres. Cada ser humano debe vivir libremente. Criamos a nuestros hijos con nuestros rituales, tradiciones y costumbres. En general, se considera que cuando un niño llega a la mayoría de edad debe participar en un ritual especial. Los evenkis no tenemos eso. En nuestra cultura, un niño se convierte en hombre cuando mata un alce en la taiga – cuando lo hace solo.”

“¿Tenían rituales especiales para eso?”

“No. Cuando uno va a matar a un alce, realiza todos los rituales por sí mismo. Teníamos rituales grupales, pero no se relacionaban con la rutina cotidiana. Se realizaban cuando las personas veían a sus parientes después de un largo invierno. Se hacían rituales en las ceremonias de casamiento,  etc. No existen normas que puedas cumplir para convertirte en un chamán”.

“¿Esconden algo los evenkis a los etnógrafos?”

“Cuando un etnógrafo desea entrevistar a alguien, prepara preguntas para la ocasión. Los evenkis son muy abiertos a las demás personas, pero no revelarán nunca sus misterios sagrados a nadie. ¿Cómo se convierte un hombre en un chamán? Por ejemplo, cae enfermo y comienza a efectuar algunas manipulaciones. Podría parecer que se está volviendo loco, pero nadie piensa de él que lo sea. Nadie lo ayudará siquiera, porque no hay ayuda en eso. Un hombre puede ver y oír las cosas que no vemos ni oímos, cuando este hombre permanece en el estado de iniciación. Frecuentemente dicen que los espíritus hambrientos torturan y descuartizan el cuerpo de un chamán, para reconstruirlo luego. Nada se sabe con certeza. Un verdadero chamán nunca revelará la naturaleza de su iniciación. Es un misterio.”

“Los Evenki no saben mucho sobre los chamanes. Cuando éramos chicos, no teníamos chamanes en nuestras aldeas Sólo personas que hacían chamanismo. Se llamaban a sí mismos pequeños chamanes. Una persona no puede nacer como chamán, esto sucede espontáneamente. Si una persona descubre algún don de chamán en sí mismo, puede dejar su clan por un tiempo. Luego regresa. Cuando la gente le pregunta dónde estuvo, dice que se ha convertido en chamán y los demás lo tratan como tal después de eso.”

“¿Qué hacían normalmente los chamanes evenkis?”

“Eran principalmente sanadores. Pero también eran chamanes muy fuertes: fuertes en todos los aspectos. Yo tuve una abuela llamada Natalia. Murió a los 105 años. Era la sanadora de nuestro clan. Era muy sabia, aunque analfabeta. También podía predecir el futuro. Cuando era joven –en la época anterior al poder soviético- dijo: “Vendrá gente de ojos azules y narices largas, y comenzarán a tirar abajo los árboles. Cuidado con ellos”. Nos reímos de ella. No creíamos que algo así podría ocurrir.  Nunca podría sucedernos que la gente realmente pudiera comenzar a destruir la taiga. Otro adivino nos dijo que esas personas vendrían en caballos de hierro y que moverían montañas”.

“También eres historiador y etnógrafo. ¿Has intentado alguna vez realizar excavaciones arqueológicas?”

“Soy un hombre evenki y no puedo tocar cosas antiguas. La mayoría de los antiguos evenkis solía decir que se habían originado en los árboles. Al morir, otras personas guardaban sus cuerpos en árboles huecos. Quemaban ese árbol luego de un año, y nadie regresaba nunca allí. Actualmente, cuando enterramos a nuestros parientes, no mantenemos sus tumbas. Otras personas me preguntan con frecuencia por qué no vamos nunca al cementerio. Creemos que si alguien muere no debe ser molestado. No perturbamos su espíritu.”

“¿Qué dicen las historias de las generaciones mayores sobre la llegada de los rusos a la taiga?”

“Nuestros ancestros describen a los rusos como rubios de ojos azules con palos de fuego. Al principio pensaban que esos recién llegados eran magos que tenían varitas mágicas capaces de matar personas y animales. Mis ancestros no tuvieron rifles por mucho tiempo debido a su fe pagana. La fe no les permitió tener el palo que podía matar a otros seres a distancia. Pensaban que eso era brujería. Cuando vivíamos en la taiga, todo estaba absolutamente tranquilo alrededor. No había ningún ruido en absoluto. Nada podía molestar al espíritu de la taiga.”

“¿Tenían nombres sagrados los antiguos?”

“Los evenkis tenían varios nombres. Uno se les daba al nacer. Otro después de matar a su primer alce, etc. Las personas no tenían un nombre por el cual se las conocía de por vida. Esto no es un misterio, está conectado con los cambios que tienen lugar en la vida. Los evenkis consideraban que si traías algo bueno para tu clan eras una persona respetable. Si no traías nada especial, eras un miembro común del clan. No se te faltaría el respeto, por supuesto, pero el nombre de un buen cazador sería conocido en toda la taiga. Por eso se daba un nombre especial a una persona especial, a fin de que los demás supieran que lo era.”

“¿Cómo caracterizarías el complicado mundo religioso de Yakutia, que combina religiones ortodoxas, musulmanes y ancestrales?”

“Mi abuela tenía íconos. Oraba y se persignaba, pero no dejaba de creer en los espíritus. Si no había un sacerdote en la aldea para un bautismo, un chamán local dirigía el servicio en su lugar. No tenemos conflictos religiosos. Hay rusos locales, tártaros locales. Los tártaros oran a Alá, los rusos creen en Cristo, y nosotros tenemos nuestros espíritus en la taiga. La gente moderna no permanece leal a ellos, por supuesto, pero las personas del lugar realizan antiguos rituales cuando van de cacería o de pesca. Cuando era chico, casi no creía en todo eso. Pero mientras más tiempo vivo, más me voy convenciendo de que en verdad hay espíritus en este mundo.”

Fuente: http://english.pravda.ru/

Traducido al español por Martin Garrofe

 

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